10 oct. 2010

Nunca entregues tu corazón a un animal salvaje


Siempre dijeron que yo era un animal libre y salvaje, y que nunca nadie me entregara el corazón, porque nunca sería capaz de amar, que sólo me serviría para hacerme un poco más fuerte y, que cuando lo fuera lo suficiente, huiría al bosque, o me subiría al tejado. Y luego al cielo. Y que quien me amara terminaría con la vista en el cielo, pues nunca conseguiría ganar el corazón, pues mis ansias de libertad se comerían el suyo. Por eso nunca cerraron la puerta de esta jaula en la que me hallo, siempre intentaron dejarla un poco abierta, para que yo pudiera salir y entrar y no me sintiera nunca atrapada, siempre intentaron que no me comiera ningún corazón, aunque nunca se preocuparon de que nadie se comiera el mío. Siempre dijeron que era un animal salvaje, pero nunca me protegieron del mayor depredador. 


5 comentarios:

  1. yo una vez me comí un corazón pero no me gustó nada de nada. luego para compensar hice uno con plastilina y lo encajé en el pecho del descorazonado, pero a veces no funciona bien. pobrecito.



    (tres cosquillas
    en la nariz)

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  2. Increíble, a mi si que me gusta como escribes. Muy curiosa tu entrada, me gusta la manera que tienes de jugar con las palabras. Te has ganado a pulso una nueva y fiel seguidora, besos grandes soñadora, que tengas un buen día.

    PD: Me ha encantado la música de fondo.

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  3. ¿Nunca entregues tu corazón a un animal salvaje?

    Lo mejor que se puede hacer en ésta vida es regalárselo.

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  4. Anónimo11/10/10

    Me alegra encontrar aún en esta sociedad televisivoabducida personas como vos. Encuentro tu manera de escribir particular y magnífica, asombrándome más tu corta edad y la madurez de tus palabras.
    Sigue así.



    Andrés Carruozo (Buenos Aires,Argentina)

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  5. Lo mejor, regalárselo. lo peor, venderlo. o subhastarlo.

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